#BOGFW2020 | ¿Moda inclusiva? ¡Una realidad!

Hablar de inclusión es hablar de concientización, es entender que no puede minimizarse a un concepto de campaña, sino que debe permear todos los procesos de la marca. A diferencia de la diversidad, la inclusión se basa en esa voz que tiene cada diseñador o empresa para influir en la industria en general y en sus consumidores.

La estrategia del BFW 2020 contempló tres frentes: impulso a los negocios, acompañamiento especializado y formación. Todo ello, bajo los conceptos de inclusión, diversidad y sostenibilidad, objetivos relacionados con la mentoría de calidad que se le ha brindado de manera gratuita a los diseñadores; la igualdad de género; el trabajo decente y el crecimiento económico; la industria, la innovación y la infraestructura; la producción y el consumo responsable; entre otros.

María Paz Gaviria, gerente de Plataformas de la Cámara de Comercio de Bogotá

Las cifras históricas alrededor de este enfoque no han sido alentadoras. La industria de la moda no ha optado fácilmente por este modelo de trabajo; por ello, como plataforma, el BFW ha querido educar y apoyar a quienes creen en la moda más allá de lo estético, más allá del producto final, a aquellos que la reconocen como una expresión cultural que, como tal, está atravesada por distintos matices tan diversos como la sociedad en donde se origina.

Estamos siendo testigos de cómo la inclusión se ha convertido en pieza clave a la hora de conocer y entender al consumidor, pues las marcas con opciones personalizadas son prueba de que la búsqueda ha cambiado a la hora de obtener un producto. La versatilidad y los detalles son conceptos puntuales que cobran un valor importante a la hora de decidir si se compra un producto o no.

Si hablamos de inclusión, hablamos de cultura, y esto lo vimos plasmado en varias de nuestras charlas durante el evento central de BFW, donde se recordó la importancia de implementar lenguajes culturales en las marcas. Así, charlas como «Creatividad y moda: el poder de lo simbólico como expresión de la diversidad en las marcas y diseños colombianos» con Cristian Baena (consultor y estilista de moda, director de arte y profesor en LCI- Bogotá) y Carmen Inés Vásquez Camacho (Ministra de Cultura de Colombia), demostró el poder del cambio y la necesidad de hacer este proceso lo antes posible. También, «Años luz: La industria de moda latinoamericana deja atrás el pasado» con el docente, investigador, coolhunter y curador que ha dejado huella en la historia de la moda mexicana: Gustavo Prado, junto con la periodista de moda de Metro World News, Lux Lancheros, demostró que, a través de los años, la moda latina ha tenido los cambios adecuados para generar inclusión desde adentro, aportar a lo social, intentar cambiar el chip de los consumidores. Para reafirmar el concepto de esta edición, tuvimos también la charla «Inclusión, diversidad y sostenibilidad a través de la historia de la moda» con Pamela Golbin, una de las expertas en moda contemporánea más renombradas en el mundo que trabajó por muchos años como curadora en jefe de moda y textiles del Musée des Arts Décoratifs de París, y que actualmente dirige la residencia artística de Jacquard X Google Arts & Culture.

Las conversaciones del BFW 2020 reflejaron cómo la moda es una expresión humana y la cultura un recurso social que permea a cada individuo, así como la importancia de que se logre conectar la identidad de marca con una propuesta política, cultural y/o social, basándose en la inclusión como característica fundamental de un país completamente diverso.

Creemos fielmente que el trabajo que se ha realizado con las comunidades que están en la base de las propuestas presentadas por diseñadores como Lina Osorio, MAZ Manuela Álvarez o Najash son muestra de la gran unión de diferentes creativos en un solo espacio y la expansión del conocimiento a sus equipos, hoy nos deja una puerta más abierta hacia una moda respetuosa, libre, inclusiva y diversa, que logre competir fuertemente no solo con sus productos sino con sus mensajes.

Seguimos con nuestra firme apuesta de seguir trabajando en ello, de enseñar y trabajar la inclusión de tal forma que no existan baches y que cada vez más se adopte en nuestro entorno de moda nacional con perspectiva internacional.