Curaduría BFW/ Blog

Desde la curaduría del BFW llevamos más de ocho meses trabajando para encontrar propuestas de moda nuevas, sólidas y coherentes. Diseñadores que puedan aprovechar bien esta oportunidad de estar en la plataforma de moda que ofrece Bogotá, bajo la batuta de la Cámara de Comercio de Bogotá, para fortalecer su negocio. La instrucción era no sólo que cumplieran con todos los requisitos empresariales (ese filtro fue el primero), sino que los elegidos tuvieran la capacidad de producir una colección integral para participar en un desfile, en una rueda de negocios o en un Pop Up Store.

Fueron horas de trabajo mirando al detalle cada uno de los diseñadores que se inscribieron y que pasaron el primer filtro de la Cámara. Ver sus trabajos, entrevistarlos, reunirnos con ellos para entender bien el ADN de su marca y hacia dónde quieren llevar su negocio. Fue un trabajo muy satisfactorio y enriquecedor porque, a pesar de que la industria de la moda de país tiene muy buenos exponentes, nos encontramos con propuestas nuevas, jóvenes y sólidas que seguramente oxigenarán el ambiente de la moda capitalina.

De todo este trabajo las curadoras del clúster de prendas de vestir escogimos varios casos que nos parecían interesantes. Unos nuevos, otros no tanto, pero que nunca habían estado en una plataforma de estas y querían una oportunidad. Se la merecían.

Y fue así como surgió la idea de hacer unos colectivos. Teníamos un número limitado de desfiles y queríamos ser muy incluyentes. Decidimos, entonces, pensar en agrupar en unas pasarelas, experiencias afines. Fue una propuesta arriesgada, pero creo firmemente que valió la pena hacerlo para que tuviéramos más experiencias de moda en la plataforma, pero sobretodo, para que más creadores en busca de una oportunidad pudieran tenerla.

Pensamos en cuatro colectivos muy concretos: diseño independiente, oficios creativos, prêt-à-porter de luxe y experimental. A grandes rasgos los explicamos para que nos podamos acercar mejor a ellos a la hora de ir a ver cada pasarela:

  • El de diseño independiente incluye a tres jóvenes creadoras, con estilos muy diferentes, pero con marcas que de alguna manera se meten en el escenario de la moda emergente con propuestas de nichos muy específicos. En este estarán Ducky Black, Camila Miranda y Diana Gómez. La primera en una onda muy rockera, cuya especialidad son las chaquetas de cuero de motociclista, pero que para esta colección trabajó looks completos en una propuesta integral y muy coherente.La segunda, Camila Miranda, nos sorprendió porque desde el romanticismo de su marca, se mete en un juego onírico, surrealista que, estoy segura, dará mucho de qué hablar. Y Diana Gómez, más comprometida que nadie con el planeta y su sostenibilidad, en una colección sencilla, bien lograda y pensada en un público que quiere ver cómo dejamos de destruir todo lo que hacemos.
  • El colectivo de oficios creativos requería de una aterrizada importante porque es cierto que somos un país artesanal, pero seguimos buscando la manera de llegar al maridaje perfecto con la moda y encontrar así nuestra verdadera identidad. Elegimos dos diseñadoras que llevan mucho tiempo trabajando con la lana y los hilos en telares, pero que debían encaminarse mejor para ir más allá y consolidar mejor su negocio y, por consiguiente, ayudar a los artesanos de sus regiones. Ángela Galindo, una experta en textil que lleva mucho tiempo en estas lides, pero que hasta ahora saca una colección de prendas completa y Lina Marcela Fernández, quien trabaja con las tejedoras de Villa Pinzón y tiene una empresa de tejidos bastante interesante. A este se le sumó una marca llegada del clúster de marroquinería, Divina Castidad, para consolidar el tema manual de una forma integral.
  • El colectivo prêt-à-porterde luxe junta dos creadoras que trabajan diseños de fiesta y de alta gama, una de trajes largos y otra de ropa interior, en una propuesta de lujo. Carolina Estefan y Faride Cano tendrán un reto muy importante en el BFW porque desde sus incipientes negocios debieron estructurar una propuesta que llene de las expectativas del público bogotano. Creo que ponerlas a pensar diferente, en una pasarela coherente y bien armada, es un ejercicio creativo muy interesante para cualquier diseñador, donde abrimos el espectro de oferta en Lingerie y alta moda.
  •  El colectivo experimental con una diseñadora que tiene una hoja de vida muy interesante, Andrea Castro, quien ha hecho ya varios desfiles pero que está llamada a consolidar su marca nuevamente, después de un pequeño retiro. Ella juega con las siluetas y experimenta con las texturas de una manera bastante creativa con un toque de vanguardia; y Efraín González, con su marca masculina Strada in Voga, desde donde ha experimentado con el denim de todas las formas posibles, bajo el sello de una escuela italiana. Este colectivo pretende mostrar que existen muchas maneras de innovar con la moda, ya sea desde las siluetas, las texturas, los acabados, los diseños y todo lo que aporte a que la propuesta se salga un poco de los convencional.

Ya en la recta final, solo falta esperar a ver el resultado. Seguramente, habrá unos mejores que otros; unos que gusten más; con más aplausos; otros que tengan algunas carencias; pero de lo que sí estamos seguras es que todos les han puesto un empeño indescriptible para aprovechar esta oportunidad y que desde la curaduría se hizo una tarea seria y honesta para darle más espacio a los emprendimientos de moda que buscan abrirse su espacio en la ciudad y en el país.

En cuanto a los consolidados buscamos generar una estrategia donde se unieran diferentes públicos e invitados, compradores de ambas partes para fortalecer la asistencia a las pasarelas de emergentes. En el caso de la pasarela de oficios creativos, Adriana Santacruz que con su experiencia en los buenos oficios, hace de maestra para estas grandes emergentes compartiendo su pasarela.

Como Homenaje a toda una carrera y coincidiendo con la entrega de su premio por Woman Together de ONU, la Curaduría invita una gran empresaria y consolidada diseñadora bogotana; Amelia Toro para ser parte de la pasarela de cierre del BFW.

Todos los diseñadores consolidados mostraran su trayectoria, talento y sostenibilidad empresarial a la hora de ratificar porque Bogotá necesita consolidar este tipo de plataformas.

Los Diseñadores, empresarios consolidados y emergentes le agradecen a la CCB haberle dado continuidad a un proyecto que la ciudad y los empresarios necesitaban con urgencia.